Molon labe

Posted on 15 diciembre, 2010

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Un principio vital:

Creo en la justicia y no me cabe ninguna duda de que la verdadera justicia es el tiempo.

Pues eso: dadme tiempo.

Molon labe (I):

Verán lo que hice el viernes. Me invitaron, y asistí, a un foro “Tabaco o salud”, organizado básicamente por la Organización Mundial de la Salud, al que acudimos, sin exagerar, unos 300 médicos, organizaciones antitabaco y representantes de la industria farmacéutica y yo, que a estas alturas soy una especie de Leónidas del tabaco.

Acotación:

Digo Leónidas porque fumar se va a convertir en una costumbre espartana, sobre todo en invierno, porque la OMS no es otra cosa que un mercado persa y porque al acto del viernes acudió, no el gran Jerjes de la industria farmacéutica, pero sí el representante de una de sus más importantes satrapías: Armando Peruga… Doctor Armando Peruga, gerente de la Iniciativa sin Tabaco de la OMS.

Además, este último año y medio ha representado para mí un paso de las Termópilas, es decir, un desgaste brutal para una derrota segura, aunque, a diferencia de Leónidas, yo no estoy muerto… Ni mucho menos.

Molon labe (II):

Cuando casi había terminado el acto del viernes, animado por el doctor Manuel de la Peña, que era el organizador del evento y quien me invitó (coincidí con él en un programa de televisión y es un tío muy majo, porque, aunque él esté en contra del tabaco, no me ve como un enemigo), me tocó realizar una breve intervención que desató, por partes iguales, risa e iras.

Tirando de acervo:

El dinero y los cojones están para las ocasiones.

Molon labe (III):

Estaban allí sentados, junto al doctor Peruga, la doctora Ángeles Planchuelo, presidente del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo; el “dotor” orensano Alberto Fidalgo, diputado del PSOE; y el doctor Mario Mingo, diputado del PP.

Además de darle caña, en mi intervención al dr. Fidalgo, que no quería entender mi pregunta, porque no quería responderla, y se la tuve que repetir dos veces (por si algún buscador de pleonasmos, formulé la pregunta tres veces, la repetí, dos), todo lo educadamente que me ha enseñado mi madre, que es de Bilbao (mucho ojo), llamé mentirosa a la satrapía de la OMS.

Lo de Fidalgo era muy fácil. Verán que forma de contradecirse más tonta o de no tener ni puñetera idea de lo que se dice o, mejor, de pillar una no verdad.

Proposición (I):

Armando Peruga y Ángeles Planchuelo (OMS-Industria farmacéutica). Alberto Fidalgo (PSOE). La prohibición total de fumar en hostelería no produce un impacto económico negativo en las empresas del sector, sino al contrario, el impacto es neutro o, incluso, positivo.

Proposición (II):

Mario Mingo (PP). El impacto es negativo. No hay necesidad de hacer daño al sector. Podemos proteger la salud pública y al no fumador con cubículos para fumadores en hostelería, no obligatorios para el empresario, separados físicamente del resto de suelo a techo, con ventilación independiente, que no sean de paso obligatorio, sin servicio de los trabajadores del establecimiento.

Proposición (III):

Alberto Fidalgo (PSOE)… Vénganse de “viños” por Ourense y verán que la mayoría de los bares son pequeños y que no pueden hacer esa obra. El PP defiende los grandes intereses, de los grandes grupos empresariales, al PP no le importan los bares pequeños, los bares del pueblo, que no pueden hacer esa obra y se encuentran en una desventaja competitiva.

Conclusión:

Dr. Fidalgo: usted dice que si se prohíbe totalmente el consumo de tabaco en hostelería el impacto económico será neutro o, incluso, positivo, por tanto, si los bares pequeños de su pueblo no pueden hacer la obra… ¡Mejor para ellos! ¿no?

Molon labe (IV):

Escuché con estupefacción a Peruga, que en su ponencia proyectó una enorme foto de Dominique Brisby, presidente de Altadis, para presentarlo como el gran demonio de la industria del tabaco, mientras los asistentes ladraban furiosos, mostrando afilados los dientes y la saliva hirviendo en las comisuras.

Fue increíble. Usó las declaraciones de Brisby en El País como las usaría un troll de internet, frase por frase, palabra por palabra, en busca del hueco en el que meter la palanca para desmontarlo todo. Según Peruga, Brisby no decía una verdad y no se cortó un pelo a la hora de intentar arrojarlo al lodo para que las hordas de exaltados antitabaco pasaran por encima de él.

Yo tampoco me voy a cortar, y no en defensa de Brisby, sino porque esto es una guerra; este es mi paso de las Termópilas y yo soy Leónidas, rey de Esparta:

Peruga miente. Mintió durante toda su exposición. No dijo ni una verdad. Ni una. Y lo que es peor, dijo las mismas mentiras que dice el Ministerio de Sanidad y las mismas mentiras que dicen los del CNPT, porque son las mentiras de la OMS y porque ya sabemos, desde el año pasado, con la pandemia de la Gripe A, que la OMS es una entidad podrida en manos del poderoso lobby farmacéutico y el consejo de la OMS, que debería ser imparcial y libre, está dirigido por los intereses comerciales de la industria farmacéutica.

¿Se creen que me puse de pie y lo dije? No así, claro, me habrían matado, pero sí poniendo en duda el manejo de la información que hace la OMS, y en concreto en ese acto el dr. Peruga; le indiqué, a modo de ejemplo, dos o tres no verdades que él había soltado en su  speech, por no decirle que la única verdad que había dicho era, probablemente, su apellido; y le recordé que el prestigio de la OMS estaba puesto más que en entredicho por la forma en que se han destapado sus vergüenzas con el tema de la Gripe A.

Teorías beamurguianas (II):

Detrás de las políticas antitabaco de los gobiernos de la UE y de la Comisión Europea están la OMS y la industria farmacéutica (esto sí que es un pleonasmo), empeñada en que la Seguridad Social pague los tratamientos sustitutivos y, sobre todo, el famoso Champix, de Pfizer, una pastilla para dejar de fumar que tampoco funciona, como no funcionan parches y chicles.

La estrategia es sencilla: desterrar el tabaco de todo lugar público cerrado y abierto (que es el siguiente paso), para que el espacio donde poder fumar sea cada vez más pequeño y, a ser posible, ridiculizante, para que el consumidor de tabaco entienda que los chicles de nicotina son una alternativa discreta y que se pueden usar en todos sitios para pasar el monete. Pero no se preocupe, que ya fumará usted en su casa.

Molon labe (V):

Como lo valiente (mentiroso) no quita lo cortés, cuando terminó el acto me acerqué al doctor Peruga a saludarle y entregarle mi tarjeta de visita.

Tome, doctor, para que me tenga fichado entre los agentes enemigos de la salud.
Te equivocas de enemigo -me dijo, en un tono algo menos desafiante que en su dura e implacable réplica a mi “acusación”, como si me hubiera dicho: habéis sido derrotados, “entrega tus armas”.

Molon labe -pensé.

Ven a por ellas.

Derrotas que son victorias por X.Bea-Murguía

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Posted in: Tabaco